Dios nos ama profundamente y su deseo es cubrirnos, cuidarnos y protegernos. Sin embargo, no nos obliga a obedecerlo por la fuerza. Él nos deja a nosotros la libertad de decidir.

En esta temporada comienzas a tomar decisiones trascendentales que afectarán el resto de tu vida. Dios nos creó con la capacidad de tomar decisiones morales por nuestra propia cuenta. Debemos aprender a sustentar nuestras decisiones en el fundamento del estándar moral de Dios.

En Génesis vemos cuando Dios le habló a Adán y a Eva acerca de que ellos tenían libertad de comer de cualquier árbol que encontraran, excepto del árbol de la ciencia del bien y del mal. En los diez mandamientos que recibió la nación de Israel a través de Moisés, en las enseñanzas y ejemplos de Jesús que encontramos en los evangelios y en las epístolas paulinas y de otros, vemos claramente a lo largo de toda la Biblia qué es lo que Dios espera de nosotros en diferentes situaciones.

Siempre depende de nosotros el escoger obedecer y recibir los beneficios de esa obediencia, o tomar el camino de nuestra propia voluntad. Tenemos libertad de escoger a favor o en contra de los mandatos de Dios.

Cuando se toman decisiones, hay quienes se dejan llevar por sus deseos o inclinaciones del momento. Otros toman en consideración los pros y los contras, y luego se deciden por lo que creen que más les conviene; pero ambas alternativas se basan en preferencias personales. La mejor manera de tomar decisiones acertadas es depender de los principios que encontramos de antemano en la Palabra de Dios. Todas nuestras convicciones deben basarse en principios bíblicos.

Veamos algunos estándares morales que encontramos en la Biblia:

– Honrar a los padres

«Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo». Efesios 6:1

– Ser Fieles

«Ahora bien, a los que reciben un encargo se les exige que demuestren ser dignos de confianza». 1 Corintios 4:2

– Libertad con responsabilidad

«Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor. En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”».  Gálatas 5:13-14

– Posición Social

«Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben». Romanos 12:16

– Pureza sexual

«¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños;» 1 Corintios 6:19

– Orgullo

«Pero él nos da mayor ayuda con su gracia. Por eso dice la Escritura: “Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes.”». Santiago 4:6

– Avaricia

«Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios». Efesios 5:5

– Honrar los compromisos

«Sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra ni por ninguna otra cosa. Que su “sí” sea “sí”, y su “no”, “no”, para que no sean condenados».Santiago 5:12

– Pereza

«Hermanos, también les rogamos que amonesten a los holgazanes, estimulen a los desanimados, ayuden a los débiles y sean pacientes con todos».

1 Tesalonicenses 5:14

En palabras simples podemos decir que tomar decisiones correctas consiste en qué tipo de versión de lo que es moralmente correcto vas a elegir; si vas a elegir tu propia versión, la versión de tus amigos y la cultura, o la versión de Dios. Y ese es nuestro desafío: aprender a decidir de acuerdo con la versión moral de Dios; buscar la sabiduría que encontramos en su Palabra para decidir de acuerdo a su corazón.

Te animo a la lectura del libro de Proverbios, que está repleto de sabiduría práctica aplicable a los asuntos cotidianos. Vas a desarrollar y crecer en sabiduría leyendo esta colección de pequeñas frases que pueden ser aplicadas en circunstancias específicas cuando lo necesites.

Dios promete proteger a aquellos que deciden caminar en sabiduría. No conozco a ningún joven que planee fracasar, quedar embarazada fuera de tiempo, hacerse adicto a las drogas o al alcohol, arruinar su testimonio o terminar en la cárcel. Sin embargo, muchos de ellos no tienen un plan para no tomar decisiones tontas. La sabiduría es la herramienta que Dios utiliza para protegerte de aquellas cosas que tienen el potencial de destruir tu vida. (Proverbios 27:12)

La sabiduría es la habilidad de tomar buenas decisiones.

Cuando estés frente a una decisión importante, en vez de preguntarte «¿qué tiene de malo que haga esto?» Más bien pregúntate: «¿es esta la decisión más sabia que puedo tomar?».